
Generalmente lo que conocemos como “gallos” o quiebres de voz, es un accidente en el flujo de la línea de aire, causado por un cierre abrupto en el tejido de las cuerdas, generalmente violento y muchas veces doloroso.
Esto causa una obstrucción temporal que modifica la afinación con una tendencia a subir la afinación.

¿Cómo evitar Gallos al Cantar?
Cuando me inicié como cantante, no comprendía por qué a veces mi voz se quebraba. En varias ocaciones, los gallos me hicieron pasar vergüenzas, sobre todo en las primeras presentaciones.
Así que no estás solo o sola, quiero compartir contigo lo que mis primeros maestros me enseñaron y lo que el tiempo me ha permitido aprender para Cantar Mejor y evitar los molestos «gallos».
Estos son los 5 pilares básicos que me ayudaron a corregir desde el fondo el problema de los gallos, así que espero tú puedas usar esta información para también corregir cualquier problema en tus presentaciones:
1. Saber Escuchar
Antes que nada debemos aprender a escuchar la fuente externa, ya sea referencia, pista o inclusive un diapasón que nos proporcione la tonalidad. A menos que tengamos «oído perfecto» sabremos sin tener referencias.
Cuando escuchamos la nota que vamos a afinar, habrá una toma de decisiones sobre la altura, ¿es grave o aguda? ¿La siento cómoda para mí? ¿La he emitido antes sin dificultad?… etc.
2. Inhalar apropiadamente
Cuando hemos dimensionado la altura, debemos pensar en cuánto aire requerirá afinar esa nota según la duración, amplitud y volumen que necesitamos en la canción.
3. Preparar el Tracto Vocal
La preparación del tracto vocal es uno de los elementos menos considerados en la emisión de voz, ya que la gran mayoría no ve la importancia de la zona de paso del aire y del proceso de emisión.
El aire, que es el generador de vibración y frecuencia, debe transitar por el tracto vocal y crear la afinación sin sobre-esfuerzo.
4. Afinar
Afinar es imitar el sonido que escuchas dentro de tu mente (o que escuchas fuera) y llevarlo a la misma frecuencia con el movimiento minúsculo de las cuerdas y el impulso del aire.
Esta es una habilidad que se va mejorando con la práctica, sobre todo en aquellas personas que no han ejercitado suficientemente sus cuerdas vocales.
Es normal que al principio no sepamos cómo subir o bajar intervalos de notas muy amplios sin que se «quiebre» la voz. El secreto está en ensayar lentamente e ir incrementando la velocidad hasta lograr buenos resultados sin ligar mucho las notas.
Es en la práctica continua donde vamos a notar que cada vez sea es más fácil mantener el flujo del aire con las notas afinadas y con buena potencia.
5. Proyectar la Voz Correctamente
Por último, el volumen se encuentra en la proyección de la voz. No necesitamos utilizar mucho aire para conseguir grandes resultados.
Muchos cometemos el error de impulsar con mucha fuerza o «gritar» nuestro sonido. Por eso, muchas veces ocurren los «gallos».
Proyectar bien nos permitirá vibrar hasta nuestros mismos huesos, amplificando la frecuencia de forma natural. Cuando una persona busca el volumen en la zona de las cuerdas vocales, generalmente tensará los músculos del cuello para lograr más fuerza.
Esto inevitablemente generará tensión y obstrucción de la voz.
Lo que realmente necesita el vocalista es trabajar su apoyo muscular y esto le ayudará a mantener activos los resonadores correctos.
Ejercicios para evitar los Gallos en la Voz
Puedes resolver gran parte de estos problemas trabajando en tu musicalidad, cuánto más estimules tu oído, más rápidamente identificarás la altura ayudándote a movilizar tu emisión vocal en el cuerpo.
Es importante tener una rutina de entrenamiento de aire, esto te ayudará a mantener tonificados tus músculos y listos para la acción vocal.
Esta rutina forma parte de la práctica de vocalizaciones, ya que con aire logras afinar cada ejercicio.
Ejercicio 1:
Inhala por la nariz, contando mentalmente al menos hasta 4 muy lentamente. Procura no elevar tus hombros y expandir la parte abdominal baja.
Mantén el aire dentro y empieza a expulsarlo provocando en tu boca el sonido «SHH». Hazlo hasta vaciar completamente tu aire.
Repitelo 10 veces.
También debes ocuparte del tracto vocal practicando todos los días ejercicios de postura en esta zona, lo cual te dará destreza en dar indicaciones a tu laringe, faringe, paladar blando y lengua, los cuales tienen un rol activo en la emisión vocal.
Ejercicio 2:
Inhala al fondo desde tu nariz, sostén el aire y luego emite un sonido con la vocal «A» en una altura cómoda para tí, ni muy baja ni muy alta.
Procura que tu sonido esté afuera de tu boca, para que todos tus resonadores estén activos y vibrantes, que es tu volumen natural.
Revisa que el sonido esté completo y que tu lengua no obstruya el sonido. Mantén la nota hasta que te quedes sin aire,
Repitelo 10 veces.
Como entrenadora vocal, he notado que hay una tendencia de obstrucción en las notas graves, debido a que la mayoría de cantantes tienden a agachar la cabeza al buscar notas graves.
Esto cierra el paso del aire en la transición de laringe a faringe logrando una afinación tensa y estrecha, generando una ligera alteración de la nota hacia el semitono superior o en la imposibilidad de afinar esas notas.
Respeta tu registro vocal
Quiero recomendarte que identifiques en un piano las notas que mejor te suenan. Además empieza a tomar conciencia de los límites naturales de voz, si los excedes seguramente saldrán gallos.
Tu voz es única y debes apreciarla con sus fortalezas y debilidades. Muchos creen que llegar «alto» es sinónimo de buena voz, o inclusive lastiman su voz queriendo impresionar intentando llegar a notas que simplemente no son de su registro.
Déjame recomendarte algunos aspectos importantes de tu registro:
Se recomienda que, en el caso de los hombres la nota más grave para esta práctica sea Mi 2 hasta Si 2 y para las mujeres Mi3 hasta Sol# 3 del piano (consulta con un pianista si no sabes

Puedes corregir este problema trabajando frente al espejo, observando tu expresión corporal y facial; no debe haber tensión en piernas y tórax, mucho menos en el tracto vocal mientras afinas.
Si hay mucha tensión, asegúrate de que tu respiración es profunda y que no estás sobre esforzando los músculos para lograr la afinación. También si se te dificulta iniciar desde la nota más grave, puedes probar la más aguda e ir descendiendo.
En las notas agudas hay una tendencia a comportarse agresivamente, ten cuidado no excederte.
Por lo que tiende a ser más común que haya una obstrucción más fuerte cuando estamos afinando estas notas y la mayoría de las veces de debe al miedo a la altura. Mi primera recomendación para ti en este caso, es buscar tener suficiente aire.
Si visualizas el aire como la materia prima de la voz, tu esfuerzo corporal estará en los músculos (oblicuos, latísimo del dorso y diafragma) lejos del área de emisión, eso evitará que trates con demasiada fuerza en la zona de las cuerdas ya que tu aire tendrá la fuerza para generar la nota.
La segunda recomendación para tus notas agudas, es que practiques lentamente el progreso del esfuerzo muscular, es decir, si identificas una nota aguda en una canción localízala también en el piano (ahora hay muchas opciones para los teléfonos inteligentes) y afina notas por debajo y por encima de ella, haciendo algo que me gusta llamar afinación con burbujas, esto consiste en hacer un rebote en los labios con la presión de aire, generando la afinación que buscas.
También puedes practicar la línea melódica haciendo este ejercicio, lo cual te permite hacer el esfuerzo muscular correcto hasta llegar a “esa nota” perdiendo el miedo paulatinamente. Aquí debo mencionar nuevamente que las vocalizaciones te dan opción de entrenar tu fuerza muscular para tener líneas de aire que generan esas notas agudas, dentro del contexto de una tonalidad en los diferentes movimientos ascendentes y descendentes.
La tercera recomendación, puede ayudarte mucho cuando las notas son realmente muy agudas, haremos una relación anatómica entre el ejercicio anterior y este: cuando afinamos con las burbujas estamos haciendo un esfuerzo muscular vertical, hacia abajo en el diafragma para catapultar la presión de aire y ligeramente hacia afuera todos los demás músculos para afinar la nota.
Sin embargo cuando la nota sea considerablemente muy aguda, podemos ejercitar usando la letra “R”. Hay varios factores a considerar cuando estamos haciendo esta consonante:
- La lengua debe estar justo atrás de los incisivos superiores, tocando los pliegues de la encía-paladar.
- Revisar que tu presión de aire no está en la zona del pecho, sino más profunda.
- El esfuerzo es horizontal, es decir muscular, como de afuera hacia adentro en los oblicuos, recto del abdomen y latísimo del dorso, la fuerza no es tan grande.
- Al dejar ir el aire, se generara un rebote de la lengua en el paladar duro y este no debe sentirse tenso en la zona de la laringe.
Cuando ya hemos considerado los elementos anatómicos podemos ir probando la emisión de notas agudas, podrás observar que estas notas tendrán una característica etérea muy parecida al silbido. Por lo que generalmente la emisión es más brillante y delgada, pero para nada tensa. Si practicas la línea melódica de tu canción afinando con “R” podrás ir comprobando que esas notas que consideraS muy agudas, sÍ están en tu rango de notas que puedes emitir.
También nos puede ayudar a considerar algo de nuestra anatomía. Como entrenadora vocal he comprobado que muchos estudiantes cuando tienen frenillo lingual, tienden a estrechar la laringe al ir explorando notas agudas, algunos de esos casos han necesitado cirugía (la cual es muy sencilla y de recuperación rápida). Sin embargo, he observado a otros que, con solo corregir la postura del tracto vocal a partir de una nota determinada del registro, han podido explorar totalmente sus notas agudas y paulatinamente perder el temor a la altura.
Por último, también debes considerar si tienes dificultad para articular la consonante. Esto es cuando hay una tendencia a torcer la lengua o pegarla con rigidez hacia alguno de los lados del paladar duro. Aunque muchos han resuelto hacerlo para la pronunciación en la articulación de la consonante, esto no favorece la exploración de notas agudas, ya que esta no es la manera natural de articular la consonante; por lo que te recomiendo estos links donde hay unos ejercicios muy útiles.
El último elemento a considerar es el temor a la altura.
Existe una tendencia a sobre estimar la altura de las notas. Es como una sobre dimensión, siendo esta una de las mayores razones por las que no se exploran y también por las que se concluye que no se pueden afinar.
Alguna vez leí en la red que alguien lo denominó: “Vértigo Vocal” y me pareció super adecuado, debido a que padecía cierto temor a la altura, me dedique a explorar mi registro para ir creando la imagen muscular de las notas, lo cual me ayudó a no tener miedo a la altura ya que me permitió visualizar la escalera ascendente y descendente.
Por lo que mi recomendación es que practiques tu afinación desde notas graves hasta llegar a una afinación aguda pero cómoda y cuando ya tengas eso resuelto, partas de un punto grave pero no tan profundo y seguir ascendiendo hasta que le pierdas el miedo y por Último explorar inicialmente con el ejercicio de la “R” las notas muy agudas hasta el extremo agudo de notas que puedes afinar.
Por Último:
Quiero compartirte algo personal. Como madre he tenido la oportunidad de observar el comportamiento vocal de mis hijos y disfrutarme de su exploración vocal.
Con mi hija, durante su pre adolescencia, observé que fue perdiendo la confianza en las notas agudas y cuando se dispuso a explorar con la “R” en su extensión aguda, noté que pudo ir recobrando paulatinamente la confianza.
Con mi hijo desde bebé he observado su comportamiento vocal con más cuidado y creo que sus notas agudas tienen tanta soltura y fuerza, al verlo me admiro de como él siendo tan pequeño puede tener tanto volumen y amplitud. Sin embargo, cuando vio a su hermana tener temor en las notas agudas, empezó a decir que era muy agudo y que no le salían esas notas.
Con esto puedo concluir que algunas veces tomamos la decisión de acortar el registro y es algo que te recomiendo observes en tu comportamiento vocal, cree que puedes subir más agudo y estoy segura lo lograrás.
Espero que estos elementos te ayuden a mejorar tus notas agudas. Tomate tu tiempo y explora, no te precipites porque puedes lesionarte o generar un sonido poco melodioso. Practica nota a nota hasta que la emitas con confianza y soltura y paulatinamente verás como llegas más agudo sin quiebres vocales.
Por Ingrid Loarca – Estratégia y Música