Saltar la cuerda se disfruta más cuando todos encuentran el mismo ritmo. No hace falta comenzar con muchos saltos: uno bien coordinado ya es una pequeña celebración. Aquí tienes una forma sencilla de aprender y dos variantes para seguir jugando.
Antes de empezar
- Participantes: 3 participantes o más, turnándose.
- Materiales: Una cuerda larga de saltar, ligera y en buen estado.
- Dónde jugar: Un suelo plano, despejado y con sitio para que la cuerda gire sin tocar a otros.
Dos personas sujetan un extremo cada una y se separan hasta que la parte central de la cuerda roce el suelo. Quien salta se coloca en medio, con la cuerda detrás de sus pies. Los demás esperan fuera de su recorrido.
Cómo se juega
- Quienes sujetan la cuerda acuerdan una dirección y practican un giro lento al mismo tiempo.
- Avisan «¡Listos, ya!» y comienzan a girarla. Quien está en el centro salta cuando la cuerda se acerca al suelo, delante de sus pies.
- Mantengan un ritmo cómodo y cuenten los saltos en voz alta. Pueden empezar con un objetivo de tres.
- Si la cuerda toca los pies o alguien pierde el ritmo, deténganla por completo antes de volver a colocarla.
- Después de varios intentos, cambien los papeles para que todos puedan saltar y mover la cuerda.
- Cuando el grupo domine el movimiento, prueben uno de los retos de abajo. Aumenten los saltos poco a poco, sin acelerar para hacer fallar a nadie.
Más formas de jugar
Para empezar: la serpiente
Coloquen la cuerda en el suelo. Una persona mueve suavemente un extremo de lado a lado y las demás saltan por encima por turnos. Es la opción inicial para quienes todavía no coordinan el giro.
El reloj
Cada salto representa una hora. Intenten llegar primero a las seis y después a las doce. Los más experimentados pueden completar veinticuatro; si se corta la cuenta, vuelvan a intentarlo en su siguiente turno.
El cartero
Antes de saltar, el grupo pregunta «¿Cuántas cartas traes?». Quien salta elige una cantidad pequeña y trata de completar ese número de saltos. Al terminar, entrega la cuerda al siguiente amigo.
Un consejo para compartir
La cuerda se usa solo para saltar y se deja en el suelo al descansar. Nunca se enrolla alrededor del cuerpo. Quienes la mueven deben estar atentos a la persona que salta.

