La música invita a moverse y el silencio da la señal para sentarse. El juego de las sillas es un clásico de las fiestas que permite practicar la escucha. Elijan antes de empezar si jugarán la versión tradicional o la variante en la que todos continúan.
Antes de empezar
- Participantes: De 4 a 8 participantes y una persona que controle la música.
- Materiales: Sillas estables, sin ruedas y adecuadas al tamaño de los participantes; música o un tambor.
- Dónde jugar: Una sala o patio plano con sitio para rodear las sillas sin amontonarse.
Para la versión tradicional, coloquen una silla menos que el número de participantes. Organicen un círculo con los asientos hacia fuera o dos filas espalda con espalda. Comprueben que las sillas no se deslizan y acuerden una sola dirección para caminar.
Cómo se juega
- Al comenzar la música, todos caminan o bailan despacio alrededor de las sillas, siguiendo la misma dirección.
- Mientras suena, nadie se queda parado junto a un asiento ni reserva una silla con las manos.
- Cuando se detiene la música, cada persona busca una silla libre y se sienta con cuidado. No se corre, se empuja ni se tira de las sillas.
- Si dos personas llegan al mismo asiento a la vez, se detienen y el adulto resuelve el turno. Pueden repetir la señal; nunca se disputa el lugar con el cuerpo.
- Quien queda sin silla pasa a ayudar con la música o a dar la señal de la siguiente ronda. Se retira una silla antes de continuar.
- Repitan hasta que queden dos participantes y una silla. Quien consiga sentarse en la última ronda gana; después todos vuelven a participar en una nueva partida.
Más formas de jugar
Sillas para todos
Coloquen una silla por participante y no retiren ninguna. Al parar la música, todos buscan un asiento libre. El reto del grupo es sentarse con calma antes de terminar una cuenta de cinco. En la siguiente ronda pueden bailar como robots o caminar como pingüinos.
Un consejo para compartir
La variante sin eliminación no requiere compartir asientos ni sentarse encima de otros. Si alguien necesita otra forma de participar, puede marcar el ritmo o dar la señal visual para parar.

