Cuando cerramos los ojos, las voces se convierten en pistas. En esta versión de la gallinita ciega jugamos despacio, sin dar vueltas: una persona escucha y las demás la ayudan a encontrar el camino.
Antes de empezar
- Participantes: De 3 a 6 participantes y un adulto que acompañe.
- Materiales: Un pañuelo suave que se pueda retirar fácilmente.
- Dónde jugar: Una zona pequeña, plana y completamente libre de muebles, escalones y objetos.
El adulto revisa el espacio y se queda cerca de quien busca durante toda la ronda. Elijan una gallinita voluntaria y coloquen el pañuelo sin apretarlo. Si no quiere taparse los ojos, puede cerrarlos un momento y abrirlos cuando lo necesite.
Cómo se juega
- Los amigos se colocan a pocos pasos de la gallinita, repartidos por la zona de juego.
- Por turnos, dicen «¡Aquí estoy!» con su voz normal. La gallinita escucha y elige una de las voces.
- La gallinita avanza con pasos pequeños y las manos por delante. El adulto la acompaña para evitar choques.
- Los demás pueden cambiar de lugar caminando lentamente, sin salir del espacio ni alejarse demasiado.
- Cuando la gallinita toca suavemente una mano o un brazo, se detienen. La persona encontrada dice «¡Hola!» y la gallinita intenta reconocer su voz.
- Acierten o no, se quita el pañuelo y cambia el turno. Si alguien dice «pausa», todos se quedan quietos y el adulto ayuda.
Más formas de jugar
Adivina la voz sin caminar
La gallinita se sienta y cierra los ojos. Un amigo la saluda desde su lugar y ella intenta reconocerlo. Así pueden jugar también cuando no hay espacio para desplazarse.
Un consejo para compartir
Nadie tiene que llevar el pañuelo si no le apetece. Buscar con los ojos abiertos y seguir una voz también puede ser un buen primer intento.

