Tus manos pueden seguir un ritmo, saludar a las de un amigo y volver a empezar. Los juegos de palmas funcionan mejor cuando escuchamos al compañero. Aprendan primero los movimientos sin canción y después añadan una rima o una cuenta de seis.

Antes de empezar

  • Participantes: 2 participantes por pareja.
  • Materiales: Ninguno; pueden acompañarse con una rima que ambos conozcan.
  • Dónde jugar: Cualquier lugar tranquilo donde puedan sentarse o estar de pie frente a frente.

Colóquense frente a frente a una distancia cómoda para tocar las palmas sin estirar demasiado los brazos. Identifiquen juntos su mano derecha y su izquierda. Elijan un ritmo lento que ambos puedan seguir.

Secuencia de seis tiempos: palmada propia, derechas juntas, palmada propia, izquierdas juntas, palmada propia y ambas palmas con el compañero.
Sigan los seis tiempos despacio. «Derechas» e «izquierdas» indican qué manos se encuentran con las del compañero.

Cómo se juega

  1. En el tiempo uno, cada persona da una palmada con sus propias manos.
  2. En el tiempo dos, toquen suavemente la palma derecha del compañero con su propia derecha. Las manos se encuentran en diagonal.
  3. En el tiempo tres, vuelvan a dar una palmada con las propias manos.
  4. En el tiempo cuatro, hagan lo mismo con las izquierdas: izquierda con izquierda.
  5. En el tiempo cinco, den otra palmada propia. En el seis, junten suavemente las dos palmas con las del compañero, de frente.
  6. Repitan la secuencia contando «uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis». Cuando salga con comodidad, prueben acompañarla con una rima conocida.
  7. Si se confunden, paren, sonrían y vuelvan al tiempo uno. Aumenten el ritmo solo un poquito y de común acuerdo; no hace falta doblar la velocidad.

Más formas de jugar

Dos movimientos para empezar

Alternen una palmada propia y un toque con las dos palmas del compañero. Es una secuencia corta para aprender a coordinarse antes de distinguir derecha e izquierda.

Inventen su final

Al completar la secuencia, añadan un saludo, un toque suave en las propias rodillas o una pausa divertida. Cada pareja puede crear su combinación.

Un consejo para compartir

Un toque ligero suena y se siente suficiente. También pueden practicar sin contacto, imitando las palmas del compañero desde su sitio o marcando el ritmo sobre las propias rodillas.