El patio se convierte en un mapa de colores. Al escuchar la señal, cada persona busca el color anunciado y llega hasta él. Se puede jugar con una persecución suave o como un reto en equipo, sin correr.
Antes de empezar
- Participantes: De 3 a 8 participantes.
- Materiales: Objetos grandes de distintos colores o tarjetas de colores bien sujetas.
- Dónde jugar: Un patio o una sala despejada con los objetos a la vista y al alcance.
Elijan varios objetos que se puedan tocar, sin usar enchufes, ventanas ni pertenencias de otras personas. Comprueben que todos reconocen los colores elegidos. Una persona será quien anuncie el color y persiga en esa ronda.
Cómo se juega
- El grupo pregunta: «¿De qué color?». Quien dirige nombra uno que esté presente en la zona de juego.
- Todos buscan un objeto de ese color y avanzan hacia él. Pueden compartir un objeto si hay espacio suficiente.
- Quien anunció el color cuenta hasta tres y después intenta tocar suavemente a alguien antes de que llegue.
- Al tocar el objeto correcto, cada participante se queda a su lado y ya no puede ser atrapado en esa ronda.
- La primera persona tocada anunciará el siguiente color. Si todos llegan a tiempo, el turno pasa al siguiente participante del orden acordado.
- Reúnanse en el punto de salida y comiencen una nueva búsqueda con un color diferente.
Más formas de jugar
Todos encontramos el color
Jueguen sin perseguidor: cada persona señala o toca algo del color anunciado y cuenta qué encontró. Si alguien distingue los colores con dificultad, añadan una pista de forma o ubicación: «el círculo junto al banco».
Un consejo para compartir
Es mejor repartir varias marcas del mismo color que reunir a todo el grupo en un objeto pequeño. Así todos pueden llegar sin amontonarse.

