En este juego nadie se queda mirando desde fuera. Cuando te atrapan, te conviertes en una estatua que espera un rescate. Tus compañeros tendrán que observar, acercarse y ayudarte a volver a correr.

Antes de empezar

  • Participantes: De 6 a 12 participantes.
  • Materiales: Ninguno; pueden usar conos para marcar el espacio.
  • Dónde jugar: Un patio o una zona de césped despejada.

Marquen los límites del terreno. Elijan a una o dos personas para encantar; las demás serán el equipo de rescate. Acuerden una ronda corta de unos dos minutos y una señal para terminarla.

Cómo se juega

  1. A la señal, el equipo de rescate se mueve por el terreno y quienes encantan intentan alcanzarlo.
  2. Para encantar basta con tocar suavemente un hombro o un brazo y decir «¡Encantado!». No se empuja ni se sujeta a nadie.
  3. La persona encantada se queda en su lugar y levanta una mano para que sus compañeros la vean.
  4. Un compañero libre puede tocarle suavemente la mano y decir «¡Libre!». En ese momento, los dos siguen jugando.
  5. Quienes encantan deben dejar espacio alrededor de las estatuas para que los rescates sean posibles.
  6. La ronda termina cuando todos están encantados o cuando llega la señal acordada. Cambien los papeles y comiencen otra vez.

Más formas de jugar

Estatuas con imaginación

Cada persona encantada puede adoptar una postura sencilla de árbol, robot o estrella. Elijan posiciones cómodas que se puedan mantener sin perder el equilibrio.

Un consejo para compartir

Con los más pequeños, jueguen caminando rápido y nombren a un solo encantador. El reto está en ayudar a los demás, no en correr más que todos.